El tomate ya tenía antepasados cuando aún caminaban los dinosaurios

la historia del tomate comienza entre dinosaurios

Cuando pensamos en un tomate, probablemente lo último que imaginamos es un dinosaurio.

Sin embargo, una investigación reciente sobre la evolución de las Solanáceas (la familia botánica a la que pertenecen el tomate, la patata, el pimiento o la berenjena) revela que sus primeros antepasados aparecieron mucho antes de lo que se creía.

Todo apunta a que esta gran familia de plantas ya estaba comenzando a diversificarse hace más de 80 millones de años, cuando los dinosaurios aún dominaban la Tierra.

Lejos de ser un cultivo «moderno», el tomate forma parte de un linaje vegetal extraordinariamente antiguo.

linea de tiempo de la evolución del tomate

Una familia mucho más grande de lo que parece

Aunque solemos relacionar el tomate únicamente con el huerto, pertenece a una de las familias de plantas más importantes del mundo: las Solanáceas.

En ella encontramos especies tan conocidas como:

🍅 Tomate (Solanum lycopersicum)

🥔 Patata (Solanum tuberosum)

🌶️ Pimiento (Capsicum annuum)

🍆 Berenjena (Solanum melongena)

🥭 Pepino dulce (Solanum muricatum)

🌼 Petunia (Petunia × hybrida)

🌿 Tabaco (Nicotiana tabacum)

En total existen cerca de 2.700 especies, distribuidas por prácticamente todos los continentes.


🦖 ¿Qué descubrieron los científicos?

Durante muchos años se pensó que las Solanáceas se habían diversificado después de la desaparición de los dinosaurios.

Sin embargo, nuevos análisis de fósiles y ADN indican que esta familia vegetal ya estaba evolucionando durante el Cretácico Superior, cuando enormes reptiles aún recorrían el planeta.

Los investigadores combinaron registros fósiles con estudios genéticos para reconstruir el árbol evolutivo de estas plantas con mucha más precisión que en trabajos anteriores.

El resultado retrasa varios millones de años el origen de algunos de sus principales grupos.


Del bosque prehistórico al huerto

Aquellas primeras Solanáceas poco tenían que ver con las variedades que hoy cultivamos.

Eran plantas silvestres que evolucionaban en bosques tropicales y subtropicales del antiguo supercontinente Gondwana.

Con el paso de millones de años fueron apareciendo nuevas especies adaptadas a distintos ambientes.

Mucho más tarde, algunas de ellas fueron domesticadas por pueblos indígenas de América, dando origen a cultivos tan importantes como el tomate, la patata, el pimiento o la berenjena.


🍅 El tomate que conocemos hoy también es fruto de miles de años de selección

Aunque la familia del tomate sea antiquísima, el tomate actual es mucho más reciente.

Las primeras poblaciones silvestres eran pequeñas, con frutos del tamaño de una cereza.

Durante miles de años, diferentes culturas seleccionaron las plantas con frutos más grandes, sabrosos y productivos hasta obtener las variedades que hoy encontramos en nuestros huertos y mercados.

Es un buen ejemplo de cómo la evolución natural y la selección humana han trabajado juntas para crear muchos de los cultivos actuales.


Un viaje de millones de años

Resulta sorprendente pensar que una planta tan cotidiana comparte una historia con algunos de los últimos dinosaurios.

Cada tomate que sembramos hoy es el resultado de una cadena evolutiva que comenzó hace decenas de millones de años y continuó con la domesticación realizada por las antiguas civilizaciones americanas.

Detrás de una simple semilla se esconde una historia mucho más larga de lo que imaginamos.


Mucho antes de nuestras huertas, ya existía el tomate… o al menos sus antepasados

La próxima vez que plantes una semilla de tomate, recuerda que estás cultivando el descendiente de una familia vegetal que sobrevivió a cambios climáticos extremos, a la fragmentación de continentes e incluso a la extinción de los dinosaurios.

Pocas plantas pueden presumir de una historia evolutiva tan extraordinaria.

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