Siembra de semillas de pimiento

Empezaremos preparando un semillero. La ventaja de hacerlo en semillero es que podrás cambiarlo de lugar al interior de tu casa si ves que por la noche caen demasiado las temperaturas y controlar mejor la humedad. Calcula el número de semilleros que necesitas en función de la cantidad que quieres sembrar.

También puedes usar cualquier recipiente que por lo menos tenga 5 centímetros de profundidad, que tenga agujeros en el fondo (macetas pequeñas o envases como los de yogurt). Para rellenarlos elegiremos un sustrato para semilleros. También, podemos mezclar uno propio con turba negra y compost ó fibra de coco. De forma opcional, podemos usar discos prensados de jiffy.

Cuándo plantar semillas de pimiento

Requieren una temporada de crecimiento bastante larga, a menudo más de 3 meses, por lo que cuanto más corto sea el verano en la zona donde vives, antes deberás empezar a sembrar en el interior. Para los frutos serán unos 5 o 6 meses de espera desde la siembra (según variedad).

La mejor época es entre marzo y mayo. Sin embargo, en climas suaves podremos sembrar semillas de pimiento desde el invierno (enero del hemisferio norte, algunas variedades incluso en diciembre). En climas fríos, mejor a partir de finales de invierno y comienzos de primavera (marzo en el hemisferio norte).

No es imprescindible, pero podemos hidratar las semillas previamente, sumergiéndolas en agua durante 24h, para que les sea más fácil germinar.

Humedecemos el semillero antes de nada, colocamos 2-3 semillas, presionamos un poco para que se adhieran las semillas de pimientos al sustrato y cubrimos con un poco más del mismo sustrato, o de vermiculita si dispones de ella. Hazlo con una capa fina, no más de 1 cm. Luego pulverizamos un poco de agua por encima.

Colocamos el semillero de pimientos en un lugar cálido y con mucha luz, pero sin sol directo. Podemos cubrirlo con un film de plástico o tapadera transparente para mantener la humedad.

Trasplante del pimiento

Antes de trasplantar, asegúrate de que la temperatura del suelo es lo suficientemente cálida, normalmente alrededor de los 18ºC. El trasplante puede alterar la planta y provocar la caída de la floración, por lo que conviene eliminar las flores que se formen, si las tuviera, antes de darles un hogar permanente.

Para sembrar en exterior esperaremos a que no haya heladas, movemos bien la tierra, hacemos un surco y añadimos un poco de sustrato a cada hueco. La separación entre cada planta de pimiento será de 45 cms, entre líneas podemos guardar una distancia de 150 cms. Colocamos una planta en cada hueco y regaremos. Opcionalmente, antes de esto, podemos trasplantarlas a macetas de 8-12 cms para que formen un buen cepellón de raíces y sea más improbable perder alguna planta en el proceso.

Cuando las plantas de pimientos tengan de 2 a 3 pares de hojas podremos trasplantarlas a su lugar definitivo en suelo en el exterior o en maceta o mesa de cultivo. Este momento suele llegar en torno a los 2 meses desde la siembra de la semilla.

Si ha germinado más de una semilla en el hueco, las separaremos o nos desharemos de las más débiles.

Para prevenir el crecimiento de “malas hierbas” podemos colocar previamente una malla anti hierba, así ahorraremos tiempo y ayudará además a mantener la humedad del suelo. También el circuito de riego por goteo por debajo de la malla, si es que hemos elegido este método de riego.

Si vamos a cultivar en macetas o mesas de cultivo, necesitamos al menos una maceta de 20 litros, con un sustrato rico en nutrientes.

Ubicación y temperatura

La planta del pimiento necesitará de mucho sol, al igual que las tomateras, unas 6 horas como mínimo. Si es posible, es mejor que reciban entre 8 y 10 horas de sol . Este dato será muy importante para elegir el lugar definitivo donde vas a cultivar los pimientos.

Las temperaturas ideales de crecimiento para los pimientos están entre los 20-25ºC aunque su crecimiento también es aceptable entre los 15-35ºC.

Tutores: cómo entutorar la planta del pimiento

Para mantener erguida la planta del pimiento NO es imprescindible entutorarla, pero ayudará a su crecimiento y a soportar el peso de los frutos (sobre todo cuanto más grande sea el fruto de la especie que vayas a sembrar).

Puedes hacerlo de la siguiente manera: utiliza a cada extremo de la fila de siembra estacas de madera (como las de palets) o con cañas robustas y rodéalas de extremo a extremo con una cuerda, haciendo una especie de pasillo donde en el centro se queden las plántulas.

Los tutores se colocan justo al lado del tallo principal del pimiento y, en el caso de la cuerda o las varillas se van enredando al tallo. En el caso de las cañas, que es lo más común en un huerto urbano, iremos agarrando la planta de pimiento a la caña atándola por debajo de los ramilletes, que son las zonas más pesadas, sin apretar demasiado para no estrangular el tallo.

Los pimientos, sin tutores que las soporten bien, podrían no crecerán adecuadamente, sin ellos pueden doblarse y partirse más fácilmente que si los tuvieran.

Mantenimiento de los pimientos

Poda / Destallado

Cuando el pimiento va creciendo, aparecerán brotes entre el tallo y las hojas, unos brotes axilares, llamados también chupones, que hemos de retirarlos en su mayoría si queremos una producción de frutos de mayor tamaño y evitar que las plagas se desarrollen más fácilmente. Podemos dejar uno solo de los chupones sin cortar para que se desarrolle. por si acaso el tallo principal se daña y que no nos arriesguemos a perder toda la planta. Esta revisión se hace cada semana ya que no dejan de aparecer.

Quitaremos las hojas secas o dañadas de la parte baja de la planta para evitar plagas y mejorar la aireación.

Con el método de entutorado de las cañas tendremos que ir atando la planta a la caña a medida que crece, y en el caso de la cuerda o la varilla, ir enrollándola en ellas.

Riego

El cultivo de tomates requiere mucha agua, la disponibilidad de esta es importante durante todo su ciclo de vida, y prefiere un riego profundo que penetre bien hasta el interior. Llegan a necesitar entre 1,5 y 2 litros diarios.

Abonado

Es un cultivo que requiere de muchos nutrientes, cada dos semanas podemos aportarle algún abono orgánico, especialmente durante la época de floración necesitará un abono rico en calcio y fósforo.

Cultivos por asociación

Plántalas junto a la acelga, la berenjena, las espinacas, la albahaca, los guisantes, las judías, la lechuga, los rábanos, los tomates, al ajo y a la col.

No las plantes junto a plantas de pepino.

Plagas

El cultivo de tomates es de los agradecidos ya que con poco es fuerzo y en relativamente poco tiempo podemos obtener una rica y abundante cosecha de tomates, pero puede ser afectado por plagas y enfermedades que hay que prevenir o solucionar.

Entre las enfermedades más comunes que debemos revisar que no se desarrollen están los hongos: el oídio y el mildiu.

El oídio se presenta como manchas amarillas en el haz de las hojas y un polvo blanco en el envés. Normalmente se presenta por una alta humedad y una mala aireación.

El mildiu es un hongo que provoca manchas irregulares en las hojas, que acaban necrosadas.

Los hongos se pueden prevenir con fungicidas orgánicos, ya que una vez asentados son más difíciles de erradicar.

Aparte de hongos otras de las plantas comunes en el tomate son:

Los pulgones, se ubican por debajo de las hojas y en los brotes de la planta, deforman la parte de la planta en la que se encuentren alimentándose de la savia.

Las hormigas suelen estar asociadas al pulgón, ya que éstas obtienen un beneficio “cuidando” de los pulgones, ya que se alimentan de sus azucarados desechos. Solo hay que seguir su recorrido para ver dónde se encuentran ocultos los pulgones.

La araña roja, se descubre por las pequeñas marcas punteadas que aparecen en las hojas, viven en el envés de las hojas. No les gusta la humedad.

Ya que esta es una guía para cultivar tomates desde semilla muy específica, trataremos de forma más profunda el tema de las diferentes plagas en otros artículos.

plaga de araña roja en tomateras
Araña roja. Foto por David Cappaert (CC BY-SA 4.0)

Cosecha

Después de la floración, si la polinización ha ido bien, vendrán los primeros tomates. ¡Y esto es de los más gratificante de cultivar tomates desde semilla! Podremos recoger la parte principal de la cosecha entre junio y agosto. Se pueden estar recogiendo frutos hasta octubre.

El color nos va a indicar claramente el estado de maduración, pero dependerá de las variedades que hayamos escogido, pues hay variedades rojas, rosas, amarillas, púrpuras…

Cosecha de tomates

Tipos de pimientos: dulces y picantes

La capsaicina es la sustancia presente en los pimientos que provoca que estos piquen o no según su cantidad. Existe una escala de picor de la que hablamos en otro artículo: Wilbur Scoville y la escala de los pimientos

Los pimientos dulces tienen un baja cantidad de capsaicina y por esto no pican, suelen consumirse crudos en ensaladas o ensaladillas frescas, o cocinados fritos, asados o salteados, son ejemplo de ellos el pimiento verde italiano, el pimiento dulce california o el pimiento morrón. El color no determina su picor, los hay rojo, verdes, amarillos, morados…

Los pimientos picantes contiene un nivel alto de capsaicina, se conocen también como chiles, guindillas, ajís o ajíes, se consumen crudos, encurtidos, fritos o cocidos, son por ejemplo el pimiento jalapeño, el pimiento habanero o el pimiento cayena.

¡Esperamos que nuestra guía para cultivar pimientos desde semilla te sirva para conseguir una magnífica cosecha de pimientos dulces o picantes! si tienes dudas déjanosla en los comentarios.

Dónde comprar semillas de pimientos diferentes

En EntreSemillas disponemos de muchas variedades de pimientos diferentes a la venta, puedes visitar la categoría de semillas de pimientos para verlos todas. Aquí tienes algunas de las más demandadas.

Semillas de pimientos dulces:

Semillas de pimientos picantes:

Últimos artículos